Novedades 2979
Lo último que ha entrado en el catálogo.
Vela de masaje Shunga Desire Fetish Vainilla 170 ml
Aceite de masaje WarmUp efecto calor manzana verde 150 ml
Gel sensibilizante para pareja Shunga Lotus Noir 60 ml
Crema de masaje comestible Shunga chocolate 200 ml
Aceite de masaje afrodisíaco Shunga té verde 100 ml
Crema de masaje comestible Shunga sabor frambuesa 200 ml
Gel de estrechamiento vaginal Shunga Hold Me Tight 30 ml
Aceite de masaje Shunga Irresistible Fusión Asiática 240 ml
Vela de masaje Shunga Libido frutas exóticas 170 ml
Aceite de masaje efecto calor frambuesa 150 ml JoyDivision
Aceite de masaje afrodisíaco Shunga frambuesa 100 ml
Vela de masaje Shunga Excitation chocolate 170 ml
Aceite de masaje erótico Shunga Orgánica Natural 240 ml
Aceite de masaje erótico Shunga Fresa Champán 240 ml
Aceite de masaje WarmUp efecto calor vainilla 150 ml
Gel estimulante Shunga Dragon Sensitive Virility 60 ml
Cómo elegir si es tu primera vez
La mayoría de la gente que compra su primer juguete se fija en la potencia, y suele ser el criterio equivocado. Lo que marca la diferencia al principio es el material, el ruido y lo fácil que sea de usar sin leer un manual.
El material importa porque no todos se pueden limpiar igual. La silicona médica no tiene poros, así que no retiene bacterias ni olores y se puede hervir. Los materiales porosos, en cambio, no se pueden desinfectar del todo.
El ruido es la segunda cosa que nadie mira y todo el mundo acaba lamentando. En un piso con las paredes finas, la diferencia entre 38 y 55 decibelios es la diferencia entre usarlo tranquilo o no usarlo. Por eso lo medimos nosotros con el motor al máximo.
Lo tercero es la sencillez. Un juguete con quince programas y una app no es mejor que uno con dos botones: es más difícil de usar y tiene más cosas que se pueden romper.


