Juguetes 4198
Vibradores, succionadores y anillos. Cada ficha lleva el ruido medido por nosotros con el motor al máximo, el material y cómo se limpia.
Vibrador rabbit inflable Satisfyer Air Pump Bunny 5+
Vibrador punto G inflable Satisfyer Air Pump 5+ Connect
Vibrador flexible Satisfyer G-Spot Flex 1 para el punto G
Estimulador de clítoris Satisfyer Pro 2 sin contacto
Succionador de clítoris Satisfyer Pro 2 sin contacto
Vibrador de punto G flexible Satisfyer G-Spot Flex 2
Multivibrador Satisfyer G-Spot Flex 3 de eje flexible
Vibrador rabbit Satisfyer Hot Bunny con calor y app
Vibrador de clítoris con app Satisfyer Threesome 4
Vibrador punto G con calor Satisfyer Heated Thrill
Vibrador rabbit Satisfyer Embrace Me punto G y clítoris
Vibrador Satisfyer Threesome 3, tres brazos flexibles
Vibrador punto G bola móvil Satisfyer Rrrolling Pleasure
Vibrador punto G Satisfyer Hot Spot con vibración y calor
Estimulador de clítoris Dual Kiss, ondas y vibración
Vibrador punto G Satisfyer Big Heat con vibración y calor
Vibrador rabbit Satisfyer Heated Affair, calor y vibración
Vibrador Satisfyer Heat Wave con app, vibración y calor
Bolas chinas Satisfyer Yoni Power 2, kit de entrenamiento
Bala vibradora Satisfyer Ultra Power Bullet 2 sumergible
Bolas chinas Satisfyer Yoni Power 1, kit de entrenamiento
Cómo elegir si es tu primera vez
La mayoría de la gente que compra su primer juguete se fija en la potencia, y suele ser el criterio equivocado. Lo que marca la diferencia al principio es el material, el ruido y lo fácil que sea de usar sin leer un manual.
El material importa porque no todos se pueden limpiar igual. La silicona médica no tiene poros, así que no retiene bacterias ni olores y se puede hervir. Los materiales porosos, en cambio, no se pueden desinfectar del todo.
El ruido es la segunda cosa que nadie mira y todo el mundo acaba lamentando. En un piso con las paredes finas, la diferencia entre 38 y 55 decibelios es la diferencia entre usarlo tranquilo o no usarlo. Por eso lo medimos nosotros con el motor al máximo.
Lo tercero es la sencillez. Un juguete con quince programas y una app no es mejor que uno con dos botones: es más difícil de usar y tiene más cosas que se pueden romper.









