Fetish Fantasy Series 71
Strap-on hueco con vibración Fetish Fantasy, 23 cm
Sillón hinchable Body Dock con dildo, FETISH FANTASY
Set de restricción con barras y esposas Fetish Fantasy
Columpio de puerta Fetish Fantasy Series, hasta 136 kg
Vibrador rabbit thrusting Fetish Fantasy Sonix 23 cm
Arnés hueco Fetish Fantasy con vibrador y bolas, 17,8 cm
Kit de ataduras para la cama Fetish Fantasy Series 2
Arnés hueco con vibración Fetish Fantasy Series 22,3 cm
Barra de pole dance Fetish Fantasy Dance Pole cromada
Columpio erótico Fetish Fantasy Swing negro para parejas
Body Dock Thruster Fetish Fantasy Series · 7 modos de empuje
Taburete de sexo Fetish Fantasy Series, TPU y acero
Columpio bondage Fetish Fantasy Máximo Confort ajustable
Columpio bondage Fetish Fantasy ajustable con giro 360°
Almohada hinchable Fetish Fantasy con esposas de metal
Arnés vibrador hueco con testículos 27,9 cm - Fetish Fantasy
Arnés hueco Fetish Fantasy con testículos de 22,9 cm
Arnés con dildo hueco Fetish Fantasy 22,9 cm insertables
Antifaz Fetish Fantasy Series Deluxe de neopreno acolchado
Arnés hueco recargable con vibrador Fetish Fantasy 15 cm
Arnés hueco vibrador Fetish Fantasy con mando, 17,8 cm
Succionador de glande Fetish Fantasy con 3 anillas
Cómo elegir si es tu primera vez
La mayoría de la gente que compra su primer juguete se fija en la potencia, y suele ser el criterio equivocado. Lo que marca la diferencia al principio es el material, el ruido y lo fácil que sea de usar sin leer un manual.
El material importa porque no todos se pueden limpiar igual. La silicona médica no tiene poros, así que no retiene bacterias ni olores y se puede hervir. Los materiales porosos, en cambio, no se pueden desinfectar del todo.
El ruido es la segunda cosa que nadie mira y todo el mundo acaba lamentando. En un piso con las paredes finas, la diferencia entre 38 y 55 decibelios es la diferencia entre usarlo tranquilo o no usarlo. Por eso lo medimos nosotros con el motor al máximo.
Lo tercero es la sencillez. Un juguete con quince programas y una app no es mejor que uno con dos botones: es más difícil de usar y tiene más cosas que se pueden romper.


