Ataduras 470
Esposas, cuerdas y cintas de sujeción.
Collar de postura con correa y cadena Darkness Bondage
Antifaz Coquette Fantasy de cuero vegano con neopreno
Mordaza de bola Fetish Submissive en silicona transpirable
Látigo de cuero vegano BEGME Black Edition, metal sin níquel
Fusta de cuero vegano Coquette Chic Desire Fantasy, 28 cm
Fusta BDSM de cuero vegano Fetish Submissive, 32,5 cm
Fusta de cuero vegano FETISH SUBMISSIVE DARK ROOM para BDSM
Fusta de cuero vegano FETISH SUBMISSIVE ORIGIN para BDSM
Esposas metálicas para muñecas con llaves Darkness Bondage
Arnés de pecho con anillos y cadenas plata, Subblime Fetish
Kit de bondage: látigo, esposas y antifaz - Fetish Fantasy
Arnés de pecho cruzado Fetish Submissive con tachuelas
Fusta azotadora Darkness Sensations de 60 cm con punta PVC
Esposas ajustables con candado para tobillos Darkness
Esposas de metal con plumas Adrien Lastic Menottes
Máscara Submission Darkness con apertura para ojos
Esposas de metal para tobillos Darkness con llaves
Máscara de sumisión Darkness con apertura en boca y ojos
Cómo elegir si es tu primera vez
La mayoría de la gente que compra su primer juguete se fija en la potencia, y suele ser el criterio equivocado. Lo que marca la diferencia al principio es el material, el ruido y lo fácil que sea de usar sin leer un manual.
El material importa porque no todos se pueden limpiar igual. La silicona médica no tiene poros, así que no retiene bacterias ni olores y se puede hervir. Los materiales porosos, en cambio, no se pueden desinfectar del todo.
El ruido es la segunda cosa que nadie mira y todo el mundo acaba lamentando. En un piso con las paredes finas, la diferencia entre 38 y 55 decibelios es la diferencia entre usarlo tranquilo o no usarlo. Por eso lo medimos nosotros con el motor al máximo.
Lo tercero es la sencillez. Un juguete con quince programas y una app no es mejor que uno con dos botones: es más difícil de usar y tiene más cosas que se pueden romper.


