Ataduras 536
Esposas, cuerdas y cintas de sujeción.
Esposas de peluche Fetish Fantasy Gold con hebilla ajustable
Esposas Cumfy suaves de Fetish Fantasy, ed. limitada
Máscara de vinilo Bijoux Indiscrets Kristine con adhesivos
Collar con cadenas y pinzas de pezones Begme Black Edition
Esposas de tobillo Fetish Submissive Origin cuero vegano
Esposas de tobillo Begme Red Edition cuero vegano y neopreno
Arnés de pecho con tachuelas Fetish Submissive Attitude
Esposas de tobillo cuero vegano Fetish Submissive Dark Room
Collar con pinzas de pezones y cadena Coquette Fantasy
Máscara de cuero vegano con orejas de conejo Coquette
Osito de peluche BDSM Yogi de Fetish Submissive Rebel Toys
Jaula de castidad Addicted Toys Locked Obsidian Hold M
Esposas BDSM acolchadas SecretPlay cuero sintético
Plug anal metálico Kink en oro rosa con rosa roja, talla L
Máscara de fiesta KINK Modelo 1 para bondage, 27,5 x 12 cm
Pala de piel KINK Escándalo para bondage, 37 x 7 cm
Collar y esposas Fetish Submissive de cuero vegano
Muñequeras de bondage KINK con cierre ajustable 21-28 cm
Cómo elegir si es tu primera vez
La mayoría de la gente que compra su primer juguete se fija en la potencia, y suele ser el criterio equivocado. Lo que marca la diferencia al principio es el material, el ruido y lo fácil que sea de usar sin leer un manual.
El material importa porque no todos se pueden limpiar igual. La silicona médica no tiene poros, así que no retiene bacterias ni olores y se puede hervir. Los materiales porosos, en cambio, no se pueden desinfectar del todo.
El ruido es la segunda cosa que nadie mira y todo el mundo acaba lamentando. En un piso con las paredes finas, la diferencia entre 38 y 55 decibelios es la diferencia entre usarlo tranquilo o no usarlo. Por eso lo medimos nosotros con el motor al máximo.
Lo tercero es la sencillez. Un juguete con quince programas y una app no es mejor que uno con dos botones: es más difícil de usar y tiene más cosas que se pueden romper.


